Destilado del corazón


.-Raras son las veces que logro escribir sobre las emociones.

La siguiente carta va dirigida a un ser del futuro cuyo nombre no sé, más sí conozco. La hago de carácter público, ya que realmente carece de importancia alguna para mis lectores y aún más para mí.
El argumento central de este escrito queda develado fortuitamente para todo aquel que desborde curiosidad.
"Dejar de ser para llegar a ser."

Recuerdo que alguna vez una gloriosa mujer me dijo que era un igualado. Así es, un ser que trata por igual a las personas, que les comienza a hablar sin mas ni menos en cualquier momento; esta característica puede ser sometida a duda a juicio del lector, sin embargo partiré de ella como una afirmación verdadera.

Podrá parecer incongruente e incluso imposible, pero no puedo negar que de alguna forma aquellas personas que mayor animadversión nos causan, suelen poseer características similares a las que con mayor fervor tendemos a ocultar, a la par que cargamos con su opuesto dialéctico todo el tiempo.

Volviendo a los recuerdos, son estos generados en razón de la memoria y en parte por la imaginación, ya que de manera alguna un recuerdo puede ser totalmente exacto, de tal forma que nunca podremos volver al pasado, no con nuestra limitada capacidad cerebral.

Los recuerdos son creados por nosotros, los modelamos, les damos su sabor distintivo y más importante todavía: les otorgamos un valor característico.
Todo esto puede y es catalizado por distintos elementos como una canción, un olor, un sabor, una textura, etc.

Una fotografía suele plasmar un momento en un tiempo-espacio, de esta manera puede ser un análogo material a un recuerdo visual y funcionar magníficamente como catalizador, al igual que un vídeo o una grabación.

Podrás estar pensando "todo esto ya lo sé." oración que suelo utilizar muy a menudo, y que llega a ocasionar ceguera emocional o falta de empatía; además de denotar un pensamiento infantil con una visión egoísta del mundo.

Y por qué tratar tanto a los recuerdos:
Somos seres formados de recuerdos, desde nuestra psique hasta nuestro material genético, nuestro pasado es origen del presente, a nivel evolutivo bien diría Darwin y a nivel empírico bien diría Bacon.


Como plantea Platón en La República, o más bien sería Sócrates... lo he olvidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario